Vacunas

Últimamente andaba con la mosca detrás de la oreja respecto a las vacunas, por varias razones.

Una de ellas, que conozco a gente culta y responsable que me comentaba sus razones para no vacunar a sus hijos. Sus argumentos son entre otros que las vacunas no son buenas, pueden afectar a la salud y que en realidad no son efectivas.

Como os digo, dado que esta gente son personas todas ellas informadas y que cuidan muy bien de sus hijos, esto me hacía plantearme una duda razonable.

Por otra parte, ya sabéis que estoy involucrada en la concienciación sobre violencia obstétrica. Es un campo bastante desalentador, básicamente porque muchísimos profesionales de ginecología y obstetrícia (y personal sanitario adyacente) actúan deliberadamente contra la evidencia científica más aplastante.

Es por ello que desgraciadamente esto ha creado en mí un sentimiento de desconfianza que quizá estoy trasladando injustamente a otros ámbitos médicos.

Como sabéis, tengo mis convicciones personales, pero en cualquier caso siempre, siempre, siempre, soy partidaria de que cada familia se informe a fondo sobre los temas que le afecten o le preocupen, para que con base en los datos que recaben puedan tomar una decisión. Cada familia sabe lo que es mejor para ellos, porque no todos somos iguales, por lo tanto no tiene sentido que todos hagamos lo mismo.

Una amiga me comentó que hace tiempo se había encontrado en la misma situación de duda. Entonces leyó el libro En defensa de las vacunas, del maravilloso Carlos González. Lo he sacado de la biblioteca y lo he leído yo también. Estoy encantada.

En defensa de las vacunas, Carlos González.

En defensa de las vacunas, Carlos González.

Carlos González puede despertar distintas reacciones, pero una cosa es innegable y es que es muy buen divulgador.

Le agradezco mucho el esfuerzo que hace de no tratarnos con paternalismo a los padres: sus libros están llenos de datos, explicaciones claras sobre conceptos y sobre todo, remite a innumerable bibliografía seria que respalda lo que te está explicando. Se nota que cuando escribe algo ha hecho los deberes anteriormente.

Si tenía alguna duda o inseguridad respecto a las vacunas, se ha evaporado. Página tras página, con datos plenamente fiables y contrastables, argumenta las razones de por qué vacunar a nuestros hijos.

Básicamente hace un recorrido histórico sobre las distintas enfermedades y el proceso hasta alcanzar la vacuna, más el impacto que la vacunación ha tenido en las poblaciones y sociedades. 

Quiero decir que además de ser un libro científico con datos, es muy interesante desde el punto de vista histórico porque explica anécdotas de la historia de la vacunación y la historia médica. Por ejemplo la hazaña de la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna o la Gran Carrera del Suero en Alaska.

Si os encontráis en mi misma situación, os recomiendo esta lectura. A mí me ha resultado muy útil para disipar dudas y tomar una decisión. 

Un abrazo.

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